lunes, 26 de junio de 2017

Lesbianas y gays apoyan a los maquinistas

Hace más o menos un mes el Sindicato de Maquinistas de Metro de Madrid convocó una nueva huelga para los días entre el 28 y el 2 de julio, justo en la semana del World Pride (que este año se celebra en la capital).

Delante de esta situación, en la que se va a parar el tránsito de metro durante unos días en los que millones de personas van a visitar la ciudad por el Orgullo, mucha gente ya se ha quejado. La mayoría de quejas, aunque diversas, siguen la misma línea: la de atacar a los huelguistas. Se han visto comentarios de personas que pretendían ir, criticando a estos por no trabajar en un "día tan importante como el día del Orgullo", por "fastidiar al colectivo LGBT" e incluso acusándoles de "homófobos" por "intentar sabotear el Orgullo LBGT".

Ante esto recuerdo una película británica de 2014 llamada "Pride", centrada en un grupo de activistas
LGBT que en 1984 (bajo el gobierno de Margaret Thatcher) decidieron ponerse a recolectar dinero para apoyar a los mineros que en ese momento estaban en huelga, dando inicio a la alianza "Lesbians and Gays Support the Miners" (Lesbianas y Gays Apoyan a los Mineros) entre la comunidad LGBT y los mineros. La película, entre otros temas, trata el conflicto dentro del propio colectivo LGBT sobre apoyar o no al sindicato de mineros, si sus intereses son los mismos, si realmente luchan contra el mismo enemigo. 

Y en el momento en el que me vino a la mente esta situación de la película no se me hizo difícil relacionarlo con la situación actual, en este caso concreta ya que se ha desarrollado un rechazo desde cierto sector del colectivo LGBT a los trabajadores de metro en huelga (aunque lo podemos extrapolar a cualquier sector). Y ante esto me gustaría hacer una pequeña reflexión:

En las últimas semanas se ha criticado el carácter festivo y comercial del Orgullo que han estado y están presentando la mayoría de medios de comunicación, ayuntamientos y demás. Lo presentan como una fiesta, como un espectáculo. La crítica subyace en que al estar focalizado en un día de fiesta y celebración el sistema capitalista se acaba lucrando de este día, se lucra sacando dinero de un movimiento al que ha privado de derechos y de libertad sexual durante décadas ya que ven que pueden conseguir beneficio de él. A parte, presentar la semana del Orgullo como una mera fiesta acaba también debilitando la manifestación crítica, manifestación que no tiene el mismo apoyo mediático y la misma repercusión que tienen todas las otras actividades que se hacen durante el resto de la semana. ¿Cuántas personas participan en el Orgullo crítico comparadas con las que participan en el desfile y en la fiesta?
Si se dejase de ver el Orgullo como una fiesta y se viese como un día de reivindicación y lucha, si el colectivo tomase conciencia de clase, no sería tan difícil hacer ver que el trabajador que hace huelga justo la semana del Orgullo no es el culpable, sino el sistema que explota a este (que, de hecho, es el mismo sistema en el que se apoya nuestra opresión). No sería tan difícil canalizar nuestras fuerzas para enfrentar al enemigo que tenemos en común y que nos explota y nos oprime a ambos. 

Y el mensaje que hay que lanzar delante de esta situación ha de ser claro y contundente: los intereses de los obreros en huelga no están confrontados con nuestros intereses. No hacen huelga justo durante la semana del Orgullo con el objetivo de fastidiar al colectivo LGBT porque estos sean homófobos. Hacen huelga justo en estas fechas porque, como he dicho, el World Pride que se celebra este año en Madrid va a atraer a millones de personas a la capital (y mucho turismo), parar la producción (en este caso el servicio de metro) significa hacer presión a la empresa, significa que esta última no saldrá beneficiada económicamente de la misma manera que habría salido beneficiada si no hubiesen hecho huelga. 
Es algo evidente decirlo pero el objetivo de las huelgas es hacer presión (mediante el paro de la producción y la perdida de ingresos para la empresa) y esto un Sábado cualquiera no se consigue. Es por algo que la mayoría de huelgas también suelen convocarse entre semana.
Delante de esta situación debemos solidarizarnos, dar nuestro apoyo a los trabajadores en huelga, que para criminalizarlos ya tienen suficiente con la patronal y la Razón.

Para acabar, entiendo la posición de una parte no pequeña del colectivo de querer festejar un día en el
que la comunidad LGBT se ve representada, sienta bien pensar que aunque sea, por un día, ser LGBT no se ve castigado. Pero de la misma manera que lo dije, digo y diré en el día de la mujer el 8 de marzo, no tenemos realmente nada que celebrar. Celebrar no es sinónimo de estar orgulloso de quien eres, y bajo el marco actual, como colectivo debemos organizarnos y utilizar días como estos como forma de reivindicación, como método de agitación, como un día de lucha. 

Aún no tenemos nada que celebrar, porque aunque se hayan hecho importantes avances para conseguir ser aceptados en la sociedad seguimos en una posición desigual y de inferioridad. La homofobia no desapareció con las leyes pro-LGBT o al conseguir que en muchos países se legalizase el matrimonio homosexual.
Actualmente, en 72 países aún es ilegal ser LGBT. En 13 países ser acostarse con alguien de tu mismo sexo está castigado con pena de muerte. Entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2016, se registraron 2343 homicidios de personas trans (1834 solamente en América Central y del Sur). Y no hace falta irse lejos, porque en España se siguen dando palizas a mujeres y hombres por ser LGBT, se nos sigue matando (para presentar agresiones recientes dejo por aquí dos de las que se han producido en las últimas dos semanas, la primera en Murcia y la segunda en Chueca). A pesar de todas las leyes sigue existiendo la discriminación durante el periodo escolar y la realidad de las personas trans. Seguimos viéndonos obligados a salir del armario (según los datos de la Agencia Europea de los Derechos Fundamentales, 7 de cada 10 personas LGBT ocultan su orientación sexual/identidad de género durante el periodo escolar). A pesar de todo Amnistia Internacional sigue pidiendo que se tomen medidas necesarias como abolir las restricciones de edad y cualquier otro tipo de requisito psiquiátrico para los procedimientos de reconocimiento legal de género.

¿Qué tendríamos que celebrar delante de estos datos? Debemos tomar una actitud combativa y nunca ignorar la perspectiva de clase, ya que si la olvidamos acabamos cayendo en errores como culpar a gente que no es culpable de nuestra opresión, como huelguistas; mientras aplaudimos y nos dejamos lamer la oreja por la burguesía que se lucra de nuestra situación. Sabemos que el capitalismo intentará hacer suyo cualquier movimiento social para eliminar su componente subversivo y combativo, y tenemos que luchar contra ello.

viernes, 12 de mayo de 2017

Profesores y exámenes

Hay algo que me toca mucho la moral y es el hecho de que, como alumnos, siempre estemos exigiendo al profesorado a tener los exámenes, trabajos, etc corregidos siempre rápidamente ya que "ese es su trabajo".

Como profesores son también asalariados, trabajadores, y su horario laboral es de 37 horas y media por semana. [Según la Orden del 29 de junio de 1994 del Ministerio de Educación. Artículos del 69 al 82]. Estas 37h y media se dividen entre 30 horas en las que el profesor se encuentra en el instituto y 7,5h de disposición para trabajar fuera.
Estas 7.5h no se basan en corregir exámenes, sino también en preparar clases, elaborar y corregir los trabajos y exámenes (contad que un profesor de Bachillerato puede tener 120 exámenes para corregir cada 2 o 3 semanas), buscar y adaptar material, preparar clases en la pizarra digital o realizar blogs didácticos. A parte, de la no remunerada formación permanente que se realiza fuera del horario. Entre cinco días a la semana que son los laborables, esas 7h y media se acaban dividiendo en una hora y media para hacer el trabajo ya nombrado anteriormente. Y como eso obvio, es prácticamente imposible corregir, en muchos casos, 60 exámenes de un día para otro.

Y las 30h en las que el profesor se encuentra en el centro también se dividen entre las lectivas (18h) y las que se encuentra de guardia (12h). Guardia que no solo utilizan para poder corregir trabajos y exámenes, sino también para cubrir puestos cuando algún profesor falta, reuniones de departamento, reuniones de tutores, entrevistas con padres, preparar tutorias, biblioteca... Y estas 12h semanales de guardia se traducen en 2.4h diarias.
Atacar a profesores diciendo que "es su trabajo" y que como tal tienen que llevarlo "al día", de la misma manera que nosotros llevamos al día los estudios me parece una comparación horrible. Principalmente porque se está ignorando el hecho de que los profesores son asalariados, lo vuelvo a decir, y presionar a un trabajador a seguir trabajando fuera de su horario laboral (y por lo tanto no no remunerado) me parece que, mires como lo mires, correcto no es.

Y he leído criticar a profesores que tardan en entregar exámenes por problemas personales ya que muchas hemos tenido que hacer exámenes con depresión y no nos han tenido en cuenta. Primero de todo, existe un serio problema en el sistema educativo respecto a la manera de tratar a personas que están sufriendo trastornos tales como la depresión, tca, tda... Pero eso no significa que los profesores tengan la culpa de la mierda de sistema educativo que tenemos y que ellos también tengan que fastidiarse porque nosotras nos tuvimos que fastidiar también. ¿Hay profesores que no son considerados con quienes tenemos trastornos? Sí. Al igual que hay otros que te dan herramientas para ayudarte.

Y lo vuelvo a comentar, quejarse por no tener los exámenes corregidos es algo que hemos hecho todos, es normal que los queramos tener rápidamente para así saber nuestra nota. Pero hay que plantearse también este hecho y tenerlo en cuenta. Y remarco que las dificultades que hay para los estudiantes con trastornos, problemas personales o que tienen que compaginar estudios con trabajo no es algo cuya responsabilidad caiga directamente en los profesores, sino en un sistema educativo elitista y clasista basado en la memorización, en la competitividad, en ignorar a quien se sale de la línea, en no tener en cuenta a alumnos de familia obrera que se ven obligados a, con 16 años, empezar a trabajar.

viernes, 14 de abril de 2017

La experiencia republicana en Catalunya

Ayer fue 14 de abril, 86 aniversario de la proclamación de la II República Española, y diferenciando este artículo de la mayoría de escritos que he visto publicados para el día de hoy (centrados sobre todo en la experiencia republicana en Madrid), me gustaría escribir una entrada sobre los 7 años que duró la república en Catalunya. 

1931-1933
El 14 de abril, después de las elecciones municipales que habían dado la victoria en Catalunya a Esquerra Republicana, Francesc Macià (fundador de ERC) proclamó unilateralmente la República Catalana como Estado integrante dentro de la Confederación Ibérica desde la Generalitat de Catalunya en Barcelona.
Dicha reclamación no fue bien recibida desde el recién gestado gobierno republicano de Madrid, que tres días después, el 17 de abril, mandó a 3 ministros españoles a dialogar con Macià para arreglar la situación. El gobierno provisional obligó a Macià a renunciar a la soberanía nacional y al Estado Federal, obteniendo Catalunya a cambio un régimen provisional de autogobierno, que incluía la creación de la Generalitat de Catalunya (21/4/1931) y el compromiso de redactar y aprobar el Estatut d'Autonomia.

Meses después, una comisión se reunió en Núria para empezar a elaborar el anteproyecto de l'Estatut d'Autonomia de Catalunya. Este Estatut, conocido como Estatut de Núria, se aprobó de manera masiva el 2 de agosto de 1931 por el pueblo de Catalunya mediante un referendum que, con el 75% del censo electoral, obtuvo el 99% de votos a favor.

L'Estatut de Núria respondía a un modelo federal de Estado, creaba una ciudadanía catalana definiendo a Catalunya como un Estado autónomo dentro de la República Española, declaraba como lengua oficial únicamente el catalán, abría la posibilidad de que se incorporaran a Catalunya otros territorios y pedía las competencias en cuanto educación, sanidad, orden público y justicia, entre otros.

El texto fue entregado a Niceto Alcalá Zamora, presidente del Gobierno Provisional y fue presentado el 18 de agosto a las Cortes Constituyentes. El 6 de mayo de 1932 comenzó en las Cortes españolas la discusión sobre el Estatut, hecho que provocó una fuerte campaña anticatalanista, ataques de los grupos de derechas y el intento de golpe de Estado del general Sanjurjo.
Finalmente, las Cortes lo aprobaron el 9 de septiembre, quedando este muy recortado ya que en un principio l'Estatut de Núria no era compatible con la Constitución del 1931 que definía el Estado Español como un territorio integral.
L'Estatut de Núria fue modificado a fondo, desapareciendo las referencias al derecho de autodeterminación (el único vestigio que quedó fue la afirmación de que Catalunya se constituía como región autónoma), los impuestos directos siguieron siendo competencia exclusiva del Estado (hecho que limitó la hacienda propia catalana), así como la educación (aunque la Generalitat tenía la posibilidad de crear escuelas e institutos y una Universidad propia donde se podría emplear el castellano y el catalán), y el catalán fue declarado cooficial junto con el castellano. A parte, el Estado tenía la capacidad de suspender l'Estatut en el caso de que el gobierno de la Generalitat tomase medidas anticonstitucionales.
Sin embargo, se otorgaron a Catalunya un gobierno y parlamento propios que podrían legislar sobre competencias como el derecho civil catalán, el orden público (de ahí nacieron los Mossos d'Esquadra), las obras públicas que no fueran de interés general y la enseñanza primaria y secundaria.

El Estatut que volvió de Madrid provocó la decepción entre muchos catalanes ya que se eliminó del proyecto la referencia a la soberanía (la frase "el poder de Catalunya emana del pueblo" fue suprimida y la definición de Catalunya como "estado autónomo" fue substituida como "región autónoma"), se había impuesto la cooficialidad del castellano impidiendo que se pudiera dirigir a los poderes estatales en catalán, se habían recortado las competencias exclusivas de la Generalitat (enseñanza, orden público y justicia) y a parte, la lentitud en el traspaso de las competencias del Estado central a la Generalitat y la poca financiación recibida de los servicios transferidos, que generó un progresivo déficit del presupuesto catalán, contribuyó a incrementar la decepción.

Pese a todo esto l'Estatut fue confería una sustancial autonomía a Catalunya ya que la Generalitat pasaba a estar compuesta de un Parlamento, un Presidente y un Consejo Ejecutivo.

El 20 de noviembre de 1932 se convocaron elecciones al Parlament que dio el triunfo a ERC. Desde ese momento hasta su muerte en febrero de 1933, Francesc Macià fue President de la Generalitat.
En dichas elecciones la clase obrera votó mayoritariamente a ERC (partido surgido de la coalición entre el Partit Republicà Català de Lluis Companys, Estat Català de Francesc Macià y Grup d'Opinió de Joan Lluhí en 1931).
Sindicalmente, pero, los catalanes se organizaban a través de la CNT, formada por dos facciones: los anarcosindicalistas de la CNT también conocidos como treintistas, como Joan Peiró y Àngel Pestaña que veían positiva la República para la emancipación de la clase obrera y los anarquistas de la FAI como Durruti, Santillán, Ascaso y García Oliver que veían la República como una continuación de la monarquía y creían que había que desestabilizarla. Los partidos de inspiración socialista iniciaron un proceso de convergencia que acabó culminando en la formación de los dos partidos rivales: el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y el Partido Socialista Unificado de Catalunya (PSUC).

1933-1936


Después de la muerte de Macià en febrero de 1933, Lluis Companys fue elegido President de la Generalitat.

Catalunya en ese momento vivía una gran tensión social causada por los conflictos entre los rabasaires y los propietarios (a causa de la ley de contrato social), el alzamiento anarquista en l'Alt Llobregat y el hecho de que la Lliga de Francesc Cambó abandonó el Parlament al estar en desacuerdo con la política que se hacía.
El alzamiento de l'Alt Llobregat fue una insurrección organizada por un grupo de anarquistas relacionados con la FAI en enero de 1932 en el Bages y en el Berguedà, especialmente en Manresa, Cardona, Balsareny, Súria, Sant Vicenç de Castellet, Fígols, Berga y Gironella. Fue una derivación de una huelga de los sectores textiles y del metal, que se extendió a los mineros y se convirtió en general (18 y 19 de enero). Las autoridades republicanas deportaron a Fernando Poo y a 108 anarquistas significantes.
Aunque el Parlament catalán aprobó la Ley de Contratos de Cultivon en 1934, cuyo objetivo era proteger a los campesinos arrendatarios de la rabasa morta y propiciar su acceso a la propiedad de la tierra que cultivaban, la ley no llegó a aplicarse porque fue anulada por el Tribunal Constitucional a causa del recurso presentado por el gobierno de la República y la Lliga.

Después de la victoria del Partido Radical de Lerroux y la entrada de la CEDA de Gil Robles en el gobierno republicano, el PSOE y la UGT prepararon una insurrección armada y una huelga general (iniciativa de F. Largo Caballero) para desestabilizar el gobierno recientemente constituido.
La insurrección armada triunfó durante dos semanas en Astúrias y los obreros tomaron el poder, aunque fue duramente reprimida por el ejercito africanista del general Franco y los principales dirigentes obreros fueron detenidos.


En Catalunya, el 6 de octubre Lluis Companys proclamó, unilateralmente, l'Estat Català integrado en la República Federal Española. La proclamación no fue seguida por la población y sindicatos, solamente por Alianza Obrera y los Mossos d'Esquadra, hecho que provocó que, ante la respuesta del gobierno español que declararon el estado de guerra aplicando la Ley de Orden Público de 1933, Companys y su gobierno se rindiesen a las fuerzas del ejercito del general Batet.


En la fracasada rebelión murieron 46 personas, 38 civiles y 8 militares. Más de mil personas fueron encarceladas y puestas bajo la jurisdicción de los consejos de guerra. Los militares que habían formado parte de la insurrección fueron condenados a muerte, siendo su pena conmutada con la de prisión perpetua por el presidente de la República, Alcalá Zamora. Lluis Companys y el gobierno de la Generalitat fueron juzgados por el Tribunal Constitucional y fueron condenados por rebelión militar a 30 años de prisión.
A parte, el gobierno de Lerroux desató una dura oleada represiva con la clausura de centros políticos y sindicales, la supresión de periódicos, la destitución de ayuntamientos y miles de detenidos sin que hubieran tenido una actuación directa con los hechos.
La autonomía de Catalunya fue suspendida indefinitivamente y la Generalitat fue sustituida por un Consejo de la Generalitat designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Catalunya. La Lliga participó en este gobierno, hecho que confirmó su complicidad con el Estado Español.

La obra del gobierno de la Generalitat
Pese a su efímera durada y su limitada capacidad política por las limitaciones de la Constitución de 1931, l'Estatut de 1932 recortado, la dependencia financiera al gobierno de Madrid y los problemas burocráticos, las actuaciones del gobierno de la Generalitat tuvieron como objetivo transformar la sociedad catalana en diferentes ámbitos, desde el económico hasta el cultural; ampliando la política educativa de la pasada Mancomunitat.

      • Ámbito económico
        • Creación del servicio de estadística
        • Creación del Instituto de Investigaciones Económicas
        • Fomento de las cooperativas
        • Creación de centros de experimentación agraria

      • Ámbito social
        • Creación del Instituto contra el paro forzado
        • Creación del Consejo de Trabajo
        • Servicio de Asistencia y Previsión Social

      • Ámbito de la sanidad, enseñanza y cultura
        • Organización de atención primaria (médico de cabecera)
        • Campañas de vacunación infantil
        • Creación de nuevos hospitales
        • Creación de escuelas de centros de secundaria y formación profesional
        • Creación de la Escuela Normal Mixta (Formación Profesional)
        • Introducción de la coeducación
        • Se impulsaron las colonias de verano
        • Creación de bibliotecas, promoción del teatro y conservación del patrimonio
        • La Universidad de Barcelona renovó los planes de estudios y profesorado
        • Normalización de la lengua catalana (publicación del diccionario Pompeu Fabra)
        • Publicación de periódicos en catalán
        • Radio Asociación de Catalunya emitía en catalán, Radio Barcelona y Radio Catalunya alternaban entre catalán y castellano
        • Se hizo una legislación más favorable a la condición de la mujer (matrimonio, divorcio, matrimonio civil...)

Frente Popular y Guerra Civil

La autonomía de Catalunya fue restablecida tras las elecciones parlamentarias del 36 que dieron la victoria al Frente Popular, y que supusieron la amnistía para los participantes en el intento revolucionario y la vuelta de Companys al gobierno catalán.

El alzamiento militar del 18 de julio, apoyado por los oficiales de la Unión Militar Española, fracasó en Catalunya gracias principalmente a la oposición armada de las milicias populares y de la decisiva intervención de la Guardia Civil. 
El desarrollo de la guerra en Catalunya se caracterizó en una primera fase por una situación de doble
poder entre las instituciones oficiales (Generalitat y Gobierno republicano) y las milicias populares armadas coordinadas por un Comité Central de Milicias Antifascistas de Catalunya, propuesta de Companys a los dirigentes anarcosindicalistas cuyo objetivo era hacer frente a la amenaza fascista. Dicho organismo fue integrado por representantes de todas las fuerzas políticas de izquierdas y sindicales. 
La guerra desencadenó una ola de represión contra los sectores que se consideraba afines a los sublevados, principalmente a los católicos y simpatizantes de la Lliga. 
El proceso revolucionario que esclató en la zona republicana fragmentó el poder político. En cada región se constituyeron juntas que administraban el poder sin tener en cuenta el resto del Estado. La revolución también tuvo consecuencias de carácter militar, aunque no existió un comando unificado con capacidad de planificar una acción bélica, mientras que las unidades regulares sufrieron un proceso de descomposición que las convirtió en inservibles. Las milicias populares, que quisieron substituir las unidades militares, acabaron resultando ineficientes e indisciplinadas. 

Los primeros voluntarios antifascistas extranjeros en las Brigadas Internacionales fueron los atletas
internacionales que tenían cita en Barcelona para celebrar la Olimpiada Popular (celebración deportiva que tenía que tener lugar en Barcelona entre el 19 y 26 de julio de 1936 pero que fue frustrada por el inicio de la guerra).
Muchos deportistas obreros, entre ellos inmigrantes alemanes e italianos, no dudaron en alistarse en una de las 22 milicias que los partidos y sindicatos prepararon en respuesta a la sublevación. Dichos voluntarios estuvieron presentes en todos los combates en Barcelona e incrementaron sus filas gracias a los exiliados judíos alemanes, a los polacos y a los húngaros. El 23 de julio, junto con las columnas de la CNT y del POUM, marcharon hacia el frente de Aragón.

A causa de la falta de industria bélica en Catalunya, los trabajadores de diferentes sindicatos (especialmente de la CNT), independientemente a la Generalitat empezaron a producir subministros para el frente. Esta producción estaba desorganizada y no daba los resultados esperados, así que la Generalitat intervino rápidamente y el 7 de agosto se creó la Comisión de Industrias de Guerra.  Este organismo se encargó de coordinar las fábricas y los talleres que reconvirtieron su producción a material militar para los soldados y también empezó su construcción a nueva infraestructura productiva. 

En septiembre de 1936, Josep Tarradellas, consejero primero de la Generalitat, formó un gobierno de unidad con fuerzas de izquierdas (desde el POUM, CNT y FAI) e hizo el decreto de colectivizaciones del 24 de octubre, que legalizaba la expropiación de empresas por parte de sindicatos. Catalunya fue la única zona de toda España que consiguió esta ley de colectivización, fruto de la unión de todas las fuerzas republicanas dentro del Consejo de Economía de Catalunya. En Barcelona se expropiaron tres cuartas partes de las industrias, en cambio en Madrid solo fueron una de cada tres.

Con el avance de la guerra se produjeron también disputas entre las organizaciones que querían dar prioridad a la revolución social (CNT y POUM) y los que consideraban prioritario dirigir los esfuerzos al frente bélico y mantener el apoyo de los sectores moderados (Gobierno republicano, PSUC, ERC y otros partidos).
Los hechos de mayo de 1937, a causa de la ocupación anarquista de Telefónica y su negativa a ser entregada a las autoridades republicanas para mejorar las comunicaciones del frente de guerra como exigió la Generalitat, fue un conflicto entre anarquistas y trotskistas del POUM contra facciones comunistas del PSUC favorables al gobierno de la Generalitat. La victoria del bando gubernamental supuso una mayor integración de los anarcosindicalistas en la disciplina del Ejercito Popular de la República y la eliminiación del POUM, rival del PCE y del PSUC (dominado por los prosoviéticos). Tampoco fue la buena la colaboración entre la Generalitat, dirigida por Companys, y el gobierno republicano a causa del deseo de este último de centralizar el comando bélico y la tendencia de la Generalitat a exceder sus competencias estatuarias. 

Finalmente el ejercito sublevado rompió en dos el frente republicano al ocupar Vinaròs, lo que aisló a Catalunya del resto de territorio. La derrota de los ejércitos republicanos en la batalla del Ebro permitió la ocupación de Catalunya por las tropas franquistas entre 1938 y 1939. Aunque formalmente Franco abolió la Generalitat cuando entró en 1938 en Catalunya por Lleida, la Generalitat republicana siguió actuando hasta la entrada de las tropas nacionalistas en enero de 1939.

La victoria total de Franco supuso el fin de la autonomía catalana y el inicio de la dictadura.

martes, 31 de enero de 2017

Donald Trump y la UE


No es sorpresa que en el momento en el que x personaje público, sobre todo en la política, supone una amenaza para los intereses de potencias mundiales, sea cuando estas se posicionen contra este. La Unión Europa nunca ha considerado como amenaza a Estados Unidos antes, sino como aliado, aunque los presidentes del país no se diferenciasen tanto del actual presidente. Sus políticas seguían (y siguen) bajo las órdenes del capital y seguían favoreciendo a unos pocos y perjudicando a la clase obrera.

Hablando del último siglo, la política de Bush y Obama, ambos, ha sido una expansionista e imperialista. No es algo que haya inventado Donald Trump. Hablando de Obama, que ha sido quien ha gobernado los últimos ocho años, ha sido su gobierno el que ha seguido financiando la guerra en Siria, el que bombardeó Libia, quien puso al mando de Ucrania a los nacionalistas del Maidan, quien ha mantenido alianzas con Arabia Saudí... (Sí, estos dos últimos son los mismos que apoyan tanto a la comunidad LGBT! #LoveWins!). La figura de Obama se ha idealizado todo este tiempo, no mostrando sus acciones en Yemen por ejemplo (mientras que con Trump por primera vez en mucho tiempo los medios occidentales se han dignado en hablar de bombardeos). Al igual que la figura de Hillary Clinton: la misma que confesó en su libro de memorias que Washington formó al Daesh para alcanzar sus objetivos en Oriente Medio y que como Secretaria de Estado de EEUU lideró acciones militares en Libia.
¿Deportaciones? También han existido con Obama. De hecho es el presidente que más ha deportado en los últimos 30 años, la cifra aproximada es de 2.8 millones de deportados. De hecho, adivinad a quién ha nombrado Trump como líder de la Oficina de Inmigración y Aduanas, a Thomas D Homan, jefe de la Fuerza de Deportaciones de Obama.
¿Muros? En la frontera de México y Estados Unidos ya existe uno de 3180km en la frontera Tijuana-
Muro fronterizo entre Estados Unidos y México
San Diego, cuya construcción empezó en 1994 durante el gobierno de Bill Clinton. Este desde su edificación ha causado más de 10.000 muertes de hecho. Y no es el único, hay más en la de Arizona, Sonora, Nuevo México y Baja California. ¿Y si hablamos también el muro israelí de Cisjordania? ¿El del Sahara Occidental? Y ahora citando a Rajoy justamente hoy diciendo que "él no está a favor de los vetos ni de las fronteras", ¿qué tiene que decir sobre la valla de Melilla? Hace justo unos días se halló el cuerpo de un niño en la playa de Barbate (Cádiz), cuerpo que según la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha identificado como Samuel, hijo de Verónica, también desaparecida y procedentes ambos del Congo, víctimas de las consecuencias de un conflicto armado. En el comunicado se aseguró que el niño pertenecía a la expedición formada por dos pateras que naufragó el día 13 en la costa gaditana. ¿Cuántos telediarios han abierto con esta noticia? ¿Qué tanto por ciento de la esfera política ha criticado la situación? En lo que llevamos de año, 31 días, han muerto en el Mediterraneo 246 personas según la Organización Internacional de las Migraciones, cifra que se suma a las +5000 personas fallecidas en 2016. Europa sigue cerrada como una fortaleza para ellos mientras ellos huyen de la miseria, hambre y explotación; mientras la Unión Europea critica las políticas migratorias y de fronteras impulsadas por Trump permiten qje con las suyas niños y adultos sigan muriendo en sus mares y tierras.
Es vergonzoso que la Comisión Europea diga que ella no discrimina por nacionalidad, raza o religión. Es vergonzoso que lo diga con la crisis de refugiados que está sufriendo actualmente Europa y con la actitud nefasta que está teniendo la UE al respecto a los refugiados de una guerra que han financiado y siguen financiando ellos. La misma prensa española, y la misma gente, que hasta ayer apoyaba la posición conservadora y racista de no permitir la entrada de refugiados a España, hoy critica a Trump. No fue otro que Fernandez Díaz quien en en 2015 que no había que descartar la posibilidad de que entre los miles de refugiados sirios que entrasen en el continente europea pudiesen haber yihadistas infiltrados y que por lo tanto había que tomar medidas contra eso e ir con precaución (y tanta precaución que tomaron que solo 8365 refugiados sirios han sido acogidos por España /datos de diciembre 2015/, en contraposición a los 429.000 en Alemania o los 496119 de Grecia). Al parecer aquí también se ven terroristas por todas partes (qué sorpresa).
Como he dicho al principio, la UE no se posiciona contra Trump porque realmente esté en contra de su gobierno y política por lo que significa, sino que consiste en un juego de intereses. La opinión pública no es favorable a Trump, la ciudadanía no apoya a un presidente orgulloso de ser racista, machista y homófobo y esto hace que la esfera política deba tomar una posición. Y la posición es ir favorable a lo que apoya la opinión pública, apoyar a Trump conlleva un significado negativo (es por algo que incluso los partidos conservadores no se posicionen a su favor aunque su posición ideológica sea la misma) y por lo tanto no se van a posicionar a su favor. Un ejemplo es el actual con Arabia Saudí, país cuyo gobierno no cumple los derechos humanos, pero nuestro Rey va a hacer negocios con él mientras días antes fue la ONU a defender los DDHH. ¿Y dónde están las críticas a la gobierno saudí?
La cúpula de la UE crítica a Trump por su imagen, si realmente les importase el asunto habrían retirado a su embajador.
Como dije, presidentes racistas, homofobos, machistas e imperialistas ya los ha tenido Estados Unidos. Y la UE ha sido su aliada. Y España. De hecho podemos ver el ejemplo de la posición del gobierno de Aznar y Tony Blair con Bush. Apoyando la intervención en Irak.
Trump a su vez está en contra de los llamados ""valores europeos"", valores como la solidaridad, el respeto intercultural y multicultural, la igualdad, los DDHH, etc (que no significa que la UE siga los nombrados valores, sino que es lo que supuestamente representan) y esto conlleva que sus política abiertamente xenofoba, misogina y homofoba sea rechazada.

viernes, 23 de septiembre de 2016

#OrgulloYBIsivilidad

Hoy 23 de septiembre es el día internacional de la bisexualidad, al contrario que el día del Orgullo lgbt y muchos otros días internacionales este día no es muy conocido aunque dentro de la comunidad LGBT sea una llamada a la reivindicación para darla a conocer y celebrar la bisexualidad, su historia, su comunidad y su cultura. Y que sí, las personas bisexuales existimos.

Normalmente cuando se habla de orientaciones sexuales se piensa en dos principalmente, en la heterosexualidad (atracción sexual y romántica hacia personas del sexo contrario) y en la homosexualidad (atracción sexual y romántica hacia las personas del mismo sexo), raramente se nombra la bisexualidad (atracción sexual y romántica hacia cualquier persona independientemente de su sexo), esto es parte de lo que llamamos invisibilización hacia nuestra orientación.

Hay diferentes maneras en la que se nos invisibiliza, una de las mas comunes es el hecho de asociar que solo existen dos orientaciones sexuales, y que tienes que elegir. O te gustan las personas del sexo contrario o te gustan las personas de tu mismo sexo, no te pueden gustar ambas, debes elegir bando. Esto es erróneo a la par que bifobo. Al igual que te puede gustar solo un sexo o el otro, puedes sentirte atraidx por las personas de ambos sexos, independientemente de él.
Y esto, no significa tampoco que ser bisexual signifique ser 50% hetero y 50% lesbiana. Ser bisexual significa ser 100% bisexual, no es ningún tipo de porcentaje entre las otras dos orientaciones. Puedes ser bisexual y tener una clara preferencia en hombres (o en mujeres) y eso no te hace menos bisexual, eso no invalida tu orientación sexual. Puedes ser bisexual y nunca haberte liado con una persona de tu mismo sexo (o del sexo contrario) y seguirás siendo bisexual. ¿O acaso dudamos de la orientación sexual de una chica en el caso de que tenga por ejemplo 16 años y nunca se haya liado con un chico? No. La sociedad seguirá asumiendo que ella es heterosexual y no se le dudará, pero en cambio, a chicos y chicas bisexuales constantemente se ven bombardeados con personas cuestionandoles su sexualidad por sus experiencias anteriores con personas del mismo sexo/sexo contrario.

Otra manera de invisibilizarnos es (por ejemplo en el caso de un joven bisexual de 15 años que ha salido del armario) cuestionar su orientación porque es demasiado joven. Frases como: "eres demasiado joven para estar seguro de esto", "estás confuso", "solo estás experimentando", "que una chica te parezca guapa no significa que te sientas atraída y seas bisexual" (esto en caso de chicas bisexuales); son extremadamente bifobas. Lxs adolescentes bisexuales no estamos confusxs, no necesitamos a nadie que nos cuestione lo que sentimos o dejamos de sentir poniendo en base nuestra edad.
Confundidxs no estamos por decir que somos bisexuales, confundidxs estamos cuando no sabemos si lo que sentimos es correcto o si "realmente lo que pasa es que estoy confusx y no sé lo que quiero" (que muchxs llegamos a pensar por lo estigmatizada que está la bisexualidad)
Poniendo de ejemplo a un joven heterosexual de 15 años. Empezamos con que él nunca tendrá que salir del armario con su familia, porque ser heterosexual es ya lo socialmente aceptado y no le hará falta, pero es que a parte, a él NUNCA le van a cuestionar si está seguro que le gustan las chicas porque es demasiado joven para saberlo aún. De hecho, es lo que se va a suponer desde que es un niño. Cuando vaya al colegio y tenga 10 años le preguntarán si le gusta algunA chicA, cuando tenga 15-17 le preguntarán si ya tiene noviA. Y si viene con esta novia a casa no cuestionarán lo que siente por ella o por si es correcto o no, o si está seguro del paso que está dando. Mientras que esto con bisexuales (y homosexuales) sí que pasa.

La tercera forma de invisibilización y absoluta bifobia que sufrimos lxs bisexuales es el hecho de que automáticamente se nos tacha de promiscuxs (cosa que también pasa con los gays). La televisión, los medios, el cine, etc han tenido mucho peso en esta idea que una parte muy grande de la población tiene de las personas bisexuales. El hecho de que nos sintamos atraídos no solo por el sexo contrario no significa que nos liemos o acostemos con cualquier persona que nos encontremos o con la que hablemos. No significa que absolutamente todas las personas nos atraigan (al igual que dudo que una persona heterosexual se sienta atraída por todas las personas del sexo contrario).

Volviendo al primer punto, el de que hay como una especie de presión y obligación de la sociedad a las personas bisexuales de "elegir bando", también está el hecho de que muchas veces, cuando alguien bisexual empieza a salir con alguien de su mismo sexo automáticamente se le asocia a que es homosexual. Aunque esta persona haya dicho con anterioridad que ella es bisexual a los ojos de la gente ella sería homosexual. Y si esta persona termina con su pareja y al cabo del tiempo empieza a salir con alguien del sexo contrario muchísima gente (mas de la que os podéis imaginar) cree que seguramente ella "ha dejado de ser homosexual y vuelve a ser heterosexual" o "que estaba confusa" (cuando lo que pasa es que ha sido bisexual todo el tiempo).

Abordando el tema de chicas bisexuales (y también lesbianas), aquí se plantea otro serio problema, el hecho de que están muy fetichizadas. El hecho de que dos mujeres se líen o acuesten entre ellas es algo que pone bastante a muchos hombres, y muchos de ellos intentan aprovecharse del asunto. Como por ejemplo aplaudir o silbar al ver a dos chicas besándose e incluso creer que es una buena idea proponer un trío a dos amigas tuyas que son bisexuales porque "seguro que aceptan".




martes, 28 de junio de 2016

¿Qué es el comunismo?

¿Qué es el comunismo? Mucha gente tiene una vaga idea de lo que de verdad es el comunismo. Normalmente cuando dices que lo eres a alguien de tu alrededor lo primero que les viene a la cabeza al escuchar la palabra es en que "todos es de todos", en Venezuela, Cuba, Corea del Norte (o cualquier otro país tachado de "comunista" por los medios), piensan en Maduro, Chavez, Fidel Castro, Stalin o "ese coreano loco" (Kim Jong-Un) a quienes también se les llama comunistas y cuyo nombre siempre sale a la hora de hablar de comunismo para demostrarte "lo malo que es el comunismo". Algunos tienen menos idea de ello, no saben bien lo que es, solo les suena a algo malo, a algo que te va a robar tus cosas y se va a quedar con ello. ¿Por qué eres comunista? Me han preguntado bastantes veces. "¿Estás de acuerdo con que todo sea de todos?" "Yo no quiero tener que compartir mi casa con 400 personas viviendo en una dictadura comunista" "¿Si eres comunista por qué tienes cosas?" "Si eres comunista dame x cosa" son cosas que he escuchado al decir que soy comunista y tristemente bastante comunes por culpa de la desinformación.
He decidido escribir esta entrada en el blog para aclarar qué es el comunismo, de dónde viene, en qué se basa, qué pretende (aclaro que si ya tienes una formación previa de comunismo, si eres m-l, o ya has leído sobre ello y tienes claro lo que es, leer esto te va a servir de poco porque va a ser todo muy básico y va a ser algo que alguien ya formado conocerá perfectamente. Incluso mi objetivo es aclarar conceptos que a lo mejor una persona sin formar no conoce).

Para empezar.
¿Qué es el comunismo? El comunismo es la ideología que lucha por la liberación del proletariado y que dicta las condiciones que se deben de dar para llegar a esta liberación.

Como aclaración, el proletariado es la parte de la población que no tiene los medios de producción y que solo tiene su fuerza de trabajo, un ejemplo son los obreros. Quienes tienen los medios de producción son los burgueses y mediante el trabajo asalariado estos últimos acaparan el beneficio del trabajo de los primeros. O sea, en resumen, el proletariado sería la clase trabajadora que trabaja la fábrica, pero estos obreros no se llevan el beneficio de su trabajo (que sería lo normal) sino que se llevan un sueldo mínimo que les servirá para sobrevivir y volver al día siguiente a trabajar en esa fábrica. Mientras que el burgués es quien tiene la fábrica, los medios de producción, es quien lo posee y es quien se lleva el beneficio del trabajo de los obreros (este beneficio se llama plusvalía)
El proletariado conforma la mayoría de la población, mientras que la burguesía es la minoría. Pero aún así es la burguesía la que tiene el poder político, económico y social. Es la burguesía la que domina los medios de comunicación, los cuerpos de seguridad, nuestra ideología y pensamiento, la economía, la sanidad, la política... Los intereses de la sociedad actual son los intereses de la clase burguesa.

Y a lo mejor ahora te preguntas, "¿cómo puede ser que siendo el proletariado la mayoría de la población y la burguesía la minoría sea esta última la clase dominante?", es bastante fácil, gracias que es la burguesía quien tiene en su poder los medios de producción y que vivimos en un sistema capitalista (sistema que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción) la burguesía se ha mantenido en el poder. Como dije anteriormente, el proletariado no tiene mas que su fuerza de trabajo, que tiene que vender a cambio de un salario para sobrevivir (al contrario que el esclavo, el proletario no es propiedad de un solo señor, sino que debe ir vendiendose a cambio de salarios para ir sobreviviendo. La existencia del esclavo está asegurada, la del proletario no)

Otra pregunta que se te puede pasar por la cabeza es el por qué el proletariado siendo la mayoría y la oprimida, no derroque el poder establecido que le oprime. La respuesta tampoco es complicada. El proletariado carece de conciencia de clase. El proletariado no es consciente de esta opresión, muchos creen que las cosas son así porque sí, por mala suerte, porque así es la vida o porque los ricos lo son porque se lo curran mucho y por suerte (¿no se lo curran todos los obreros que se pasan horas y horas trabajando). Y otra gran parte del proletariado no es ni consciente de que es parte de él. Actualmente esto se ha hecho muy común, no son iguales las condiciones de vida y laborales del proletariado del s.XVIII que el del s.XXI. Gran parte de él cree que es clase media (porque vive "bien", "porque tiene un poco mas de dinero que lo que tendría un obrero" o simplemente por el estigma que hay a reconocerse como clase obrera) y por lo tanto no ve los intereses de la clase obrera como los suyos. Cuando la realidad es que todo quien no posee los medios de producción y que a parte, no tiene en su poder a un grupo de asalariado es clase obrera. Todo quien necesita vender su fuerza de trabajo para sobrevivir a cambio de un salario ya que no posee estos medios es clase obrera. Sea una cajera de un supermercado, un trabajador de una empresa o alguien que trabaja en una cadena de montaje.
Las clases sociales se caracterizan por la relaciones de producción que se establecen entre ellas. Por lo tanto hay dos clases sociales, la proletaria y la burguesa. La que tiene los medios y la que no. No hay clase media. Las clases sociales no van por el poder adquisitivo de la persona.
A veces hay bastante debate con el tema de la pequeña burguesía, ya que esta a diferencia del proletariado no depende enteramente de la venta de su fuerza de trabajo para su supervivencia, pero a la vez es diferente a la burguesía ya que al contrario que esta última, aunque poseen medios de producción no compran la fuerza de trabajo de otros para hacerlos producir.
La pequeña burguesía actualmente podrían ser los autónomos (aclaro que cuando me refiero a autónomos no estoy hablando del joven emprendedor que casualmente SIEMPRE triunfa que te venden en las noticias), es una clase intermedia al proletariado y a la burguesía, esta intenta escalar para llegar a ser burgueses acumulando capital e incorporando mano de obra, pero se le hace imposible a causa de la competencia desigual que le acaba arruinando y corre el riesgo de proletarizarse.
Como he dicho, la pequeña burguesía intenta escalar para llegar a ser burgueses no solo acumulando capital, sino que también incorpora mano de obra, esto significa que puede comprar la fuerza de trabajo de otros, pero a la vez suele trabajar junto a sus empleados (a diferencia de la alta burguesía) y aunque es propietaria de sus negocios, no posee una parte significativa de los medios de producción. A parte, sería muy importante añadir que el excedente que generan estos medios de producción no son los necesarios para reinvertirlos en producción (ya que no es posible reproducirla en gran escala), así que no constituye en capital apropiadamente.
Con este análisis de la pequeña burguesía me gustaría llegar a la conclusión de que aunque esta posee los medios de producción y bastantes veces compra la fuerza de trabajo de obreros no constituiría a esa pequeña parte de la población rica, adinerada, que es la burguesía. Gran parte de los pequeños burgueses han sido anteriormente proletarios, y a causa de la precarización, del desempleo, o del deseo de llegar a ser lo que son los burgueses, "emprenden". Montando su pequeña tienda, su pequeño negocio. Pero no llegan a conseguir la acumulación de capital necesaria para llegar a ser burgueses y vivir solo de la plusvalía de sus empleados. Están siempre en riesgo de proletarizarse. Con este análisis me gustaría llegar a la conclusión de que aunque tengan los medios y se apropien de la plusvalía  de sus trabajadores una revolución proletaria, una sociedad comunista, sería también su liberación. Están subyugados al capital, son esclavos de él. Si no trabajan mueren, al igual que lo haría un proletario y al contrario que lo haría un burgués. Tristemente la mayoría de la pequeña burguesía tiende a ser reaccionaria y ve como suyos los intereses de la clase burguesa. Teme una revolución proletaria y una sociedad comunista por miedo a perder lo poco que tienen (los pocos medios de producción que poseen).

El comunismo defiende que la propiedad privada burguesa debe ser socializada, o sea, que debe pasar a ser propiedad de la sociedad en general, para su beneficio y en colaboración de toda la sociedad (aquí debo aclarar que cuando hablamos de la abolición de la propiedad privada hablamos de la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, no de la propiedad privada adquirida fruto del trabajo o del esfuerzo personal. Se nos suele acusar a los comunistas con que "todo sería de todos" /falacia mas conocida/, que no podrías tener tus cosas y demás, cuando esto es mentira. Lo que criticamos y atacamos es el poder de apropiarse del trabajo ajeno mediante la apropiación de los productos sociales. Criticamos y atacamos que una persona se haga rica y se beneficie gracias al trabajo ajeno.
Se supone, que en una sociedad comunista la competencia es abolida y es sustituida por la asociación.
Según el comunismo marxista-leninista, para llegar a esta sociedad comunista (que sería una sociedad sin clases, sin Estado y sin opresión), primero hay que pasar unas fases previas indefinidas, que son: la dictadura del proletariado (en contraposición de la dictadura del capital), el socialismo y por último, el comunismo.
[Marx] Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista -prosigue Marx- media el período de la trasformación revolucionaria de la primera en la segunda. A este período corresponde también un período político de transición y el Estado de este período no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado.
La dictadura del proletariado es básicamente la dominación del poder político del proletariado, de los obreros. Es básicamente el proletariado organizado como clase dominante. Si antes de este momento era una minoría (la burguesía) la que oprimía a una mayoría en este caso ya no sería así. A parte, durante la dictadura del proletariado el antiguo poder del Estado (que es el Estado burgués, esto significa que los intereses son los de los burgueses) es derrocado, y el Estado pasa a ser uno proletario completamente diferente a lo que se entendía antes como Estado.

En la sociedad capitalista la democracia que hay es siempre una para la minoría, solo para las clases poseedoras, para los ricos. En la sociedad capitalista se proclama la libertad (la libertad individual), la libertad capitalista es la libertad para los esclavistas.

Los proletarios, los asalariados, viven tan agobiados por su miseria y por su mala calidad de vida y problemas que los problemas políticos pasan a ser para ellos algo secundario, estos proletarios no están para política, no se ven interesados en ella, y lo único que provoca esto es que la gran mayoría de la población acabe al margen de la vida político-social.
Como dijo Lenin: "Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos; he ahí el democratismo de la sociedad capitalista".
Durante toda la historia, mediante acciones como por ejemplo el sufragio censitario (restringiendo el derecho al sufragio a pobres, analfabetos, a mujeres, pidiendo requisito de residencia, a negros...), restringiendo el derecho de reunión y asociación, en la hegemonía de la propaganda capitalista en los medios de comunicación... se ha apartado a la clase obrera de la política y de la vida social. Estas restricciones y trabas para los pobres pueden parecer insignificantes y sin mucha importancia para quien nunca ha estado en contacto con la clase obrera o no es parte de ella, pero todo este conjunto de restricciones son las que eliminan a los pobres de su participación activa en la política.
A los oprimidos se les deja votar cada x años (en España cada cuatro) quienes quieren que les representen y les aplaste en el parlamento (normalmente no hay una representación propiamente dicha que beneficie a la clase obrera ya que suelen seguir el juego de la democracia burguesa, la democracia que responde a los intereses del capital).
Pero la dictadura del proletariado (como dije, la organización de los oprimidos en clase dominante para aplastar a sus opresores) no conduce solamente a la ampliación de esta democracia. La dictadura del proletariado implica a parte una serie de restricciones a la libertad de los explotadores, de los capitalistas y burgueses.

[Engels] Mientras el proletariado necesite del Estado, no lo necesitará en interés de la libertad, sino para someter a sus adversarios, y tan pronto como pueda hablarse de libertad, el Estado como tal dejará de existir 
La modificación que sufriría la democracia en la transición del capitalismo al comunismo sería el cambio de la democracia para la minoría de la población a la democracia para la mayoría del pueblo y la exclusión de la democracia para los explotadores, para sus opresores.
Cuando desaparezca el Estado, cuando se viva en una sociedad comunista, cuando hayan desaparecido las clases sociales, solo entonces se podrá hablar de libertad. Será solo entonces cuando podamos hablar de una democracia sin ninguna restricción, una democracia completa.


Es por esto que los marxistas preferimos utilizar la expresión de que "el Estado se extingue" en vez de hablar de una abolición del Estado. Es el Estado burgués el que es abolido justo en el momento en el que estalla la revolución proletaria y se consolida el proletariado como clase dominante, este Estado es derrocado, es tirado a la basura y se instaura un Estado obrero como dije. Es preferible utilizar la expresión de que "el Estado se extingue" ya que como dijo Lenin, señala la gradualidad del proceso y su espontaneidad. Cuando la ideología burguesa haya desparecido de la mentalidad de la población, cuando ya no exista la competencia, cuando los hombres se hayan acostumbrado y habituado a guardar las normas de convivencia sin explotación, cuando no haya nada que les enfrente y les indigne, nada que provoque sublevaciones, será cuando el poder del Estado será innecesario y acabe extinguiéndose por sí mismo.

En resumen, en una sociedad capitalista tendríamos una democracia mezquina y falsa, una que solo responde a los intereses de los ricos, para la minoría (solo son un 1% de la población). La dictadura del proletariado, daría por primera vez el poder al pueblo, para la mayoría, aunque con la necesaria represión de la minoría (esta minoría nunca va a dejar por la vía pacífica su estatus privilegiado)


[Lenin] Bajo el capitalismo tenemos un Estado en el sentido estricto de la palabra, una máquina especial para la represión de una clase por otra y además, de la mayoría por la minoría. Se comprende que para que pueda prosperar una empresa como la represión sistemática de la mayoría de los explotados por una minoría de explotadores, haga falta una crueldad extraordinaria, una represión bestial, hagan falta mares de sangre, a través de los cuales marcha precisamente la humanidad en estado de esclavitud, de servidumbre, de trabajo asalariado.
Ahora bien, en la transición del capitalismo al comunismo, la represión es todavía necesaria, pero ya es la represión de una minoría de explotadores por la mayoría de explotados. Es necesario todavía un aparato especial, una máquina especial para la represión, el "Estado", pero este es ya un Estado de transición, no es un Estado en el sentido estricto de la palabra, pues la represión de una minoría de explotadores por la mayoría de esclavos asalariados de ayer es algo tan relativamente fácil, sencillo y natural que costará muchísima menos sangre que la represión de las sublevaciones de los esclavos, de los siervos y de los obreros asalariados, que costará mucho menos a la humanidad [...] Finalmente, sólo el comunismo suprime en absoluto la necesidad del Estado, pues bajo el comunismo no hay nadie a quien reprimir, nadie en el sentido de clase, en el sentido de una lucha sistemática contra determinada parte de la población. 


Durante el período socialista los medios de producción dejarían de ser propiedad privada de las personas, serían parte de la sociedad. Cada miembro de esta sociedad al ejecutar una parte del trabajo necesario para la sociedad obtiene de esta un certificado acreditativo de haber realizado x trabajo. Como dijo Lenin, por este certificado el miembro de la sociedad recibe de los almacenes la cantidad correspondiente de productos. Resumiéndolo en pocas palabras, depende el trabajo que pasa al fondo social, cada miembro de esta sociedad recibe de esta lo que le entrega.

Según Marx no es posible que aún se de un estado de igualdad, sino uno de desigualdad. Dar lo mismo a hombres distintos, a hombres que no son idénticos, con necesidades distintas, sería una injusticia y una contradicción a esta igualdad.

[Marx] A igual trabajo y por consiguiente, a igual participación en el fondo social de consumo, unos obtienen mas que otros, uno son mas ricos que otros, etc. Para evitar todos estos inconvenientes el derecho debería ser no igual, sino desigual


Aunque este derecho sea desigual, ya que sigue existiendo las diferencias de riqueza no es posible ya la explotación del hombre sobre el hombre, ya que no sería posible apoderarse de la propiedad privada.
Es por esto que Marx al mostrar el curso del desarrollo de una sociedad comunista, dice que en sus comienzos se verá obligada a destruir solamente aquella "injusticia" que consiste en que los medios de producción sean usurpados por individuos aislados, pero que no estará preparada para destruir de golpe también la otra injusticia, que consiste en la distribución de los articulos "según trabajo" (y no según necesidad).
Durante esta primera fase de la sociedad comunista, durante el socialismo, el derecho burgués no se suprime del todo, sino que solo se suprime a lo que se refiere a los medios de producción. El socialismo convierte en propiedad común la propiedad privada sobre los medios de producción. Solo en ese sentido desaparece el derecho burgués.
Pero en cambio este derecho sigue como regulador en la distribucción de los productos y la distribución del trabajo entre los miembros de la sociedad.
En la fase superior de la sociedad comunista, la ya llamada sociedad comunista propiamente dicha, desaparece la distinción entre trabajo manual e intelectual. En esta el Estado está ya extinto. En esta el trabajo no es solo un medio de vida, sino la primera necesidad de la vida ("de cada uno, según sus capacidades, a cada uno, según sus necesidades")


Y este es un pequeño resumen de lo que es el comunismo, la ideología y el sistema económico, me he dejado muchísimas cosas. Es imposible explicarlo en una entrada (por algo existen marxistas que se han pasado su vida escribiendo extensas obras sobre ello. Es imposible resumir las obras de Engels, Marx, Lenin... En una sola entrada cuando existen sus libros). La mayoría de información que he sacado para escribirlo (a parte de lo que ya sé) y las citas las he sacado de "el Estado y la Revolución" de Lenin.

Si estáis interesados en informaros mas os recomiendo "Principios del Comunismo" de Engels o empezar a formaros por vuestra cuenta. Tengo otra entrada con un conjunto de libros formativos.

martes, 21 de junio de 2016

No sé qué título poner a esto

Esto es una confesión. Llevo mucho tiempo callándolo. Aguantando. Intentando superarlo. Y negándomelo. Pero siento la necesidad de contarlo.
Los que me conocéis desde niñas sabréis que fui una niña gorda. Es un hecho. Mi IMC estaba siempre sobre el recomendado y ya con 10 años utilizaba tallas de mayor, no de niña. No hace falta negarlo, ser gordx no es nada malo, al contrario de lo que todo el mundo me hizo creer.
Me llamaban gorda en el colegio. Gorda. Foca. Vaca. Se reían de mí cuando corría. Relacionaban el ser gorda con ser fea y me lo hacían saber. Yo lo tenía asumido. Estaba gorda y era fea, pero me daba igual ya que eso no me impedía hacer lo que mas me gustaba: jugar a fútbol, jugar a la Play, quedar con mis amigos... Lo tenía tan asumido que cuando me gustaba algún chico de mi clase o de alguna actividad extraescolar ya asumía que era imposible que se fijara en mí, ¿cómo lo iba a hacer siendo una chica gorda y fea? Habían niñas mejores que yo y mas guapas. No era el tipo de chica en la que un niño se fijaría.
Si a esto sumamos que no seguía el rol de lo que es concebido como "femenino" debería añadir el calificativo de "machorro" o "marimacho" a los que normalmente escuchaba.
Pero vuelvo a decirlo, me daba igual, yo seguía con lo mío. Y así fue entre los años que abarcaron desde 3 de primaria hasta 6 de primaria. Hasta que empecé la ESO.
Hasta Secundaria siempre me había juntado con los niños, las niñas para mí eran extrañas. Las conocía. Pero no tenía la misma relación que tenían entre ellas.
Pero a esta edad, a los 12, ya no me sentía cómoda entre ellos. No era una de ellos, no era parte del grupo. Era una chica, y me lo hacían saber. Me hacían saber que en realidad no pertenecía allí.
Fue en la ESO cuando me empecé a juntar con las chicas. Cuando me empezaron a interesar las cosas que a ellas les interesaba. A veces me pregunto si hice lo que de verdad quería hacer, o si hice lo que pensé que era correcto (era una chica ¿por qué no me juntaba con chicas? ¿por qué no me gustaba lo que a ellas? Era rara). Cuando me empezó a preocupar mi aspecto, y lo que los demás pensaran de mí.
Fue a partir de primero cuando me empezaron a afectar estos comentarios. Comentarios que hasta ese momento me habían dado igual empezaron a hacer mella en mi autoestima. Tenía 12-13 años. Quería ser guapa, como mis amigas. Quería que los chicos se interesaran en mí, como se interesaban en mis amigas. Quería que el chico que me gustaba también se fijara en mí. Pero no lo veía posible, ya que como dije, tenía asumido que era gorda y fea.
A esto se suma el hecho que durante este curso un chaval de mi clase le pareció gracioso recordarme frecuentemente que era fea y gorda (anda, ¡no lo sabía!). Yo no entendía por qué lo hacía. Siempre le había considerado mi amigo. Nunca le había hecho nada malo, pero él se reía de mí. Y me molestaba. Y me hacía daño. Primeramente porque no entendía el por qué tenía que meterse conmigo y segundo porque me hacía sentir mal conmigo misma.
No fue el único que se rió de mí, como dije anteriormente, era una actitud generalizada de la mayoría de niños el reírse por mi aspecto. Comentarios como "eres fea, ningún chico se va a interesar por ti", "quieres ser periodista, pero eres fea, y para serlo tienes que ser guapa", risas cuando hacía actividad física, caras de asco cuando alguien decía que A LO MEJOR a mi me gustaba x chico... Eran los que recibía, y los que empezaban ya a afectarme.
Podría decir que por suerte a finales de primero de la ESO (principios de 2012) descubrí la existencia de la boyband One Direction. No era muy conocida por aquel entonces. Pero me gustaban sus canciones, me gustaban ellos y me hacían sentir bien con sus letras (como por ejemplo la primera que escuché que fue "What Makes You Beautiful"). Digo que por suerte les descubrí ya que estar absorbida en el mundo fangirl, en el mundo de Twitter y de One Direction hizo que me desconectara de lo que pasaba fuera de Internet. Desconectaba de los comentarios que recibía en clase, me daban igual ya que estaba mas interesada en lo que les pasaba a One Direction y a los personajes de los libros que me gustaban a lo que opinaran de mí. Puedo decir que los tres años en los que mas estuve sumergida en el mundo fangirl fueron una especie de vía de escape a todo eso.

Pero ¡boom! Había una cosa de la que no me podría librar y que viven prácticamente todos los adolescentes. El primer amor. Me habían gustado chicos antes, me habían parecido guapos y tal, pero no me había enamorado. Hasta 2 de la ESO. Me empezó a gustar un amigo, teníamos muchas cosas en común y nos llevábamos muy bien. Él nunca se había reído de mí y me sentía cómoda hablando con él. Pero bueno, tampoco daba mucha importancia a lo que sentía por él porque esto fue exactamente en la época en la que estaba sumergida en el mundo fangirl y a parte, no veía posibilidades de gustarle. Seguía teniendo asumido que era fea y gorda.
Este "me gustas pero siento bastante indiferencia por si es recíproco o no" lo sentí hasta 3 de la ESO. Hasta que tuve 15 años. Muchas de mis amigas empezaban a tener líos, a tener novios, a tener algún chico que les hacía tilín y al chico también se lo hacía ella. Y yo también quería vivir eso. Quería en parte salir de mi burbuja que había creado alrededor de One Direction, Harry Potter, Cazadores de Sombras y las series para vivir lo que vivían mis amigas. Y me empecé a fijar mas en este chico. Me empezó a gustar mucho. Muchísimo. Estaba enamorada de él (enamorada como lo concibe la idea del amor romántico). Y yo me convencí de que A LO MEJOR, él sentía lo mismo por mi. Nunca había sido malo conmigo, era amable, nos llevábamos bien, nos contábamos nuestras cosas... ¿Por qué no?
No voy a ser dramática en esto pero le conté lo que sentía por él y me rechazó. Y esto me sentó muy mal. Muchísimo. No entendía el por qué me pasaba eso a mí. Por qué era imposible que alguien se viera interesado en mí.
Y esa tarde me miré al espejo, y lo primero que vi fue que estaba gorda. Y fue la primera vez que pensé que eso era algo malo, que pensé "a lo mejor si adelgazo y estoy como todas las demás chicas le gustaré". Y me fijé ese objetivo, tenía que adelgazar, tenía que adelgazar para gustar a un chico que no estaba interesado en mí.
Al principio se me hacía muy difícil, pesaba 70 kilos al empezar el año 2014. Hacía abdominales, hacía sentadillas... Pero no adelgazaba, al contrario, me veía mas gorda. Y cada vez, los comentarios que antes había pasado desapercibidos y que había ignorado me afectaban mas, ya ni siquiera One Direction, los libros y las series podían ayudarme.
Tenía miedo.
Tenía miedo porque sabía que habían muchas chicas que se habían obsesionado con adelgazar, que se habían obsesionado tanto que habían perdido el control de su mente y cuerpo y que no eran capaces de verse como realmente estaban. Sabía que habían chicas que habían muerto por llegar a pesos demasiado bajos. Sabía que era peligroso obsesionarse con el peso. Pero yo creía tener el control de la situación, creía saber llevar todo y que cuando llegara a estar delgada, dejaría el tema y se solucionaría. Que sería feliz y bla bla bla.
Pero me engañaba.
Nunca llegué a dejar de comer. Nunca llegué a vomitar. Nunca llegué a hacer todo lo que sale en las noticias sobre las chicas con trastornos de alimentación, pero sí me obsesioné con mi aspecto y peso. No llegué a hacer nada de eso por miedo a ponerme mal y por miedo a hacer daño a quienes me querían (a mi familia). Nunca llegué a hacerlo porque no quería ser egoísta.
Pero sí que dejé de comer muchas cosas que me gustaban como el chocolate, la Coca Cola (a la que ahora mismo tengo asco), comida industrial, patatas... Para adelgazar. Empecé a hacer deporte desmesurado para adelgazar también. Y puedes pensar: "bueno, eso está bien, si dejas de comer comida industrial y refrescos y empiezas a hacer deporte mejoras tu salud" y aunque sea verdad no es algo bueno. No lo hice por mi salud, lo hice por mi aspecto. No lo hacía para estar sana, lo hacía para tener el cuerpo que pensaba que me haría estar mas guapa.
Puedes no comer comida basura. Puedes hacer mucho deporte. Pero eso no significa estar sano. Podrás estar sano físicamente, pero a lo mejor no lo estás mentalmente. Yo no estaba sana mentalmente. Tenía una obsesión insana con adelgazar. Mi autoestima estaba por los suelos, no me gustaba lo que veía en el espejo, lloraba por no ser como quería, lloraba por no verme bien, lloraba porque por mucho que hiciera deporte no me veía mas delgada.
Adelgacé 12 kilos entre febrero y setiembre 2014. De pesar 70 kilos pasé a pesar 58. No me veía mas delgada pero y una mierda, estaba mucho mas delgada. Y la gente me lo decía. Me lo comentaron mis compañeros de clase cuando volví del verano y empecé 4 de la ESO. Me lo decía mi familia. No me lo paraba de repetir mi madre. Pero yo me lo negaba. No estaba mas delgada. Me seguía viendo gorda. La gente deliraba. Y durante ese curso, el de 4 de la ESO, seguí yendo al gimnasio y seguí restringiéndome x alimentos para adelgazar.
Y seguí adelgazando como es obvio. En junio de 2016 pesaba 50 kilos. Entraba en una 36 perfectamente. Y yo. Me seguía viendo. Gorda.
Seguía odiando mi cuerpo y seguía creyendo que tenía que adelgazar mas. Y mirándola con mi perspectiva actual eso ya era muy preocupante. Mi madre estaba preocupada. Me lo comentaban ya mis amigos. Alguna que otra compañera ya me comentó lo delgada que estaba. Pero es que yo no lo veía.
"Tengo el control sobre mi cuerpo, yo sabré cuando parar y dejar el tema"
Y una mierda.
Esto nunca se cumple.
A parte, me seguía sin ver guapa. Tenía 16 años ya y no había besado a ningún chico. Esto me molestaba y me hacía sentir que nunca iba a besar a nadie (por aquel entonces AÚN me seguía gustando el chico al que me declaré en tercero). Hasta que en el viaje de fin de curso de cuarto de la ESO conocí a un turista que también estaba en de viaje en el crucero y me lié con él. Fue solo por probar. Para ver como era besar a alguien. El chaval no estaba mal, pero pensándolo en frío me preguntó por qué lo hice. No me gustaba. Ni siquiera me gustó mas tarde haberle besado y me arrepentí a los pocos días.
Bueno, esto me quitó el peso tonto de encima de no haber besado a nadie y era la primera vez que un chico se fijaba en mí. Pero esto no hacía desaparecer mis problemas de autoestima.
Al volver del crucero volví a decirle al chico que sí que me gustaba que me seguía gustando y volví a ser rechazada. Esto me volvió a doler mucho. Pero decidí no volver a rebajarme. Y olvidarle. Ese verano lo hice. Al no verle durante tres meses y a parte no volver a tener que verle durante el curso siguiente al final conseguí olvidarle. Me costó, pero este "enamoramiento" me dejó factura.

Cambiando un poco el tema, a finales de 2014 descubrí el feminismo, me interesó y empecé a formarme. Al principio era un feminismo muy light, muy "feminismo es igualdad" y poco mas. Pero durante el año 2015 empecé a implicarme mas en la política y en las causas y luchas sociales y cada vez empecé a leer mas sobre él y a formarme mas en aspectos que antes no se me habían pasado por ningún momento por la cabeza, como el antiespecismo, el comunismo, el tema de la autodeterminación de las naciones oprimidas, la lucha LGBT...
Me sentía muy hipócrita hablando de x temas de feminismo ya que luego no sentía que lo aplicara en mi vida. Y el tema principal con el que me sentía hipócrita era que yo predicaba que todos los cuerpos eran bonitos, que nos teníamos que querer tal y como somos, que da igual si eres gorda o delgada para quererse, que no nos tienen que importar las opiniones de los hombres sobre nuestro cuerpo o aspecto... Pero luego me odiaba. Yo decía unas cosas pero luego sentía otras. No me quería. Odiaba mi cuerpo [aclaro que esto fue durante finales de 2014 y todo 2015]
Pero a finales de 2015 cambié de aires al cambiarme de instituto, conocí a gente nueva, me ayudó a mostrar mi verdadero yo (un yo que no había mostrado en mi antiguo instituto ya que no me sentía segura para hacerlo. Ya estaba catalogada con una personalidad y cuando te catalogan de algo es muy difícil salir de ello) y cada vez estaba mas cansada de odiarme.

Empecé a ver lo bonito de mi. Era buena amiga, era buena hija, era cariñosa, a veces era graciosa, intentaba siempre hacer cosas buenas, no era mala persona... A parte, cambié mi aspecto. Me corté el pelo. Y el "look" que me dejó me gustó bastante y me subió mucho la autoestima. Además de todo esto, me empecé a juntar con amistades y con personas que me hacían sentir muy bien conmigo misma, dejé de lado a gente tóxica y empecé a juntarme con chicas que me hacían sentir querida. Que decían que era guapa, que tenía un cuerpo bonito... Me decían todo lo que antes nunca había escuchado.

Y a lo mejor lo que voy a decir ahora es un poco contradictorio con mis ideales, pero es la verdad y una de las cosas que esta relación me ha aportado y que estaré eternamente agradecida. Seguid leyendo hasta el final.
A finales de diciembre 2015 empecé a salir con un chico, Rubén, mi primera pareja. Todo al principio se me hacía muy extraño. Los chicos nunca se habían fijado en mí. Nunca se habían sentido atraídos por mí. Nunca les había parecido guapa. Nunca nadie fuera de mi ámbito familiar y de amigas me había dicho que lo era. Nunca me habían dicho que era preciosa o que les gustaba mi cuerpo, o mis ojos (otra cosa que siempre he estado muy acomplejada ya que se han reído durante años de mí porque de niña miraba para arriba al enfadarme), o mi sonrisa (con brackets). Todas las cosas que yo había odiado de mí durante años a esta persona le gustaba. Y esto me hacía sentir confusa. No lo entendía.
Al principio de la relación no sabía si abrirme, aún tenía miedo a que todo fuese efímero y lo acabase pasando tan mal como lo había pasado con mi amigo. Pero Rubén me hacía sentir cómoda, me hacía sentir libre, era yo misma estando con él. Y he acabado confiando mucho en él, es una de las personas en las que mas confío.
Me he sentido muy insegura, por si él se cansaba. Por si se daba cuenta que no era para tanto. Si dejaba de ver bonito lo que le gustaba de mí y empezaba a verme con mis propios ojos. Tenía miedo de cansarle con mis problemas, con mis inseguridades, con a veces no creerle cuando me decía que me quería.
Pero a la vez me ha ayudado muchísimo. Él y mis amigas me han ayudado muchísimo a empezar a apreciarme por como soy, a ver todo lo que a ellxs les gusta de mí y que yo odiaba. He empezado a querer a mis muslos, a mis piernas, a mi estómago, mi sonrisa, a mis ojos, a mi frente... Todo lo que en su día me avergonzaba ahora me gusta (y no digo que a veces no me sienta mal conmigo misma, pero es que he pasado de odiarme cada día de la semana a tener algún que otro bajón temporal). He empezado a darme cuenta que la gente puede disfrutar estando conmigo, que no necesariamente soy una pesada, que la gente me puede querer sin ser parte de mi familia.
¿Y por qué digo que puede parecer un poco contradictorio con mis ideales? Porque como feminista no creo que te debas sentir bien y querida porque a un chico le gustes pero tengo que admitir que Rubén me ha ayudado muchísimo en mi proceso de quererme. Me ha ayudado porque ha estado conmigo y porque me ha apoyado. Me ha ayudado a ver bonito lo que yo antes no veía. Pero es que no ha sido solo Rubén, han sido todas mis amigas que han estado durante muchísimo tiempo leyéndome, escuchándome y aconsejándome. Albu, Naiara, Ruth, Sara, Silvia, Laura...

Y lo que de verdad me ha ayudado a estar bien con mi cuerpo y conmigo misma es darme cuenta que no necesito a nadie para ser feliz a parte de mi misma, que a la vez mi objetivo en la vida no debe ser ser guapa o estar delgada o ajustarme a los cánones actuales de belleza. Que vale, puedo estar gorda y ser fea ¿y qué? Eso no quita que pueda ser una gran amiga, que pueda ser inteligente, que pueda triunfar en la vida, que pueda hacer cosas buenas... Ser guapas no debe ser mi prioridad, no debe preocuparme serlo porque esta obsesión con ser guapas es una herramienta del patriarcado para someternos y mantenernos sumisas.

Yo ahora mismo me siento genial conmigo. Me gusta lo que veo y en lo que me he convertido. Y me da igual si engordo o si adelgazo. Me da igual si estoy fea o si soy guapa. Me da igual porque no lo veo como algo que me deba preocupar.
Y lo vuelvo a decir, a veces me afecta y a veces me molestan ciertos comentarios, pero es que tampoco me libro de la presión estética y de querer ser aceptada. Porque aprender a quererse y darse cuenta que no es nuestro objetivo ser guapas es algo prolongado y constante. No te levantas una mañana y te quieres.

Y a todo esto, quiero pedir perdón a toda persona de la que me reí en su momento cuando era niña por su aspecto, físico o manera de ser. Quiero pedir perdón a Nerea, a Andrea, a Raúl... Quiero pedir perdón a todas las chicas con las que me confronté por gustarle el mismo chico que a mí, por vestir como les daba la gana o salir con quien les diera la gana. Quiero pedirles perdón porque es algo que me come por dentro. Que fuera niña e inconsciente no me libra de haber hecho comentarios hirientes. Que alguna persona de la que me reí también se hubiera reído de mí tampoco me libra.
Quiero pedir perdón porque a veces pensamos que nuestras palabras son solo palabras y que no tienen repercusión, cuando esto es totalmente falso. Sí lo tienen, mas de lo que creemos.
Como soy hoy no se ha hecho de un día para otro, mis temores, mis problemas... No han salido de la nada. Han salido de comentarios graciosos, de bromas, de comentarios que a lo mejor la intención de la persona que intentaba decirlos no era hacerme daño, aunque lo hiciera.
Esas bromas que se hacían en primaria me afectaban. Los "marimacho" que me decían en primaria me afectaron. Las bromas pesadas de primero de la ESO me afectaron. Decirme que si no era guapa no podría estudiar lo que quería me afectó. Llamarme "Happy Meal" por estar gorda me afectó. Me afectaron comentarios que seguramente las personas que los hicieron ya se han olvidado ya que para ellos no tenían importancia. Pero para mi sí.
Recuerdo cada persona que se rió de mí (y recuerdo quien no, y tristemente los que no son contados) y recuerdo lo que me decían. Y a veces sigo sintiendo una rabia interna por estas personas cuando las veo. Siento rabia porque me hicieron insegura, me hicieron odiarme, me hicieron sentir que no valía. Soy tímida a la hora de mantener nuevas relaciones porque siempre pienso que van a pensar mal de mi o que me van a criticar. Durante años he pensado que la gente se va a cansar de mi en seguida porque no me he valorado suficiente para creer que a alguien le puedo interesar (y a veces me sigue pasando). Durante años he creído que nadie se fijaría en mí porque durante años me llamaron gorda como si fuese algo malo y un insulto y me hicieron ver que si lo era absolutamente a nadie le gustaría.
Por eso quiero pedir perdón. Porque de la misma manera que me ha pasado a mi le ha podido pasar a los demás con alguno que otro comentario que hice. Y ¿sinceramente? No arreglaría el daño hecho pero sí que me gustaría que la gente que se rió de mí en mi momento y que se pudiera sentir identificado con lo que he explicado me pidiera perdón por lo que me hizo. No haría desaparecer mis problemas, pero me quitaría un peso de encima.
Les pido perdón porque me arrepiento de haberlo hecho y solo deseo que mis comentarios no hayan llevado a nadie a sentirse tan miserable como yo me he llegado a sentir.